Una escultura que demandó cuatro años de trabajo de su creador, un premiadísimo maestro español nacido en Barcelona, se ha convertido en el monumento público de arte más fotografiado de la ciudad de Calgary, en Canadá. Se trata de una escultura de doce metros de altura titulada Mundo Maravilloso (en español).
Esta pieza detiene el paso del turista, del peatón, del viandante, cuando recorre el centro de esta ciudad de la provincia de Alberta, en Canadá.
Situada frente al edificio The Bow, en Calgary, se titula Wonderland, inaugurada en 2012 tras un encargo realizado originalmente por la entonces empresa energética Encana Corporation, está realizada en acero inoxidable pintado y representa el rostro de una joven de Barcelona conocida por el escultor Jaumé Plensa, para cuya elaboración el artista trabajó cuatro años (2008-2012), hasta su inauguración.
Wonderland (Mundo Maravilloso) – en referencia a la cabeza como sede del cerebro– simboliza la imaginación y el potencial creativo del ser humano. Su estructura de malla metálica permite que los visitantes entren al interior de la cabeza por dos aberturas laterales, convirtiendo la obra en una experiencia inmersiva donde el espectador contempla la ciudad desde el «interior de la mente».
El impacto de la obra artística en los visitantes es imponente. Nadie que, sin conocerla, la aviste, se resiste a acercarse, a adentrarse en ella. Se le considera la obra de arte más fotografiada de Calgary, en Alberta.
Sus dos aperturas en el cuello, invitan a los visitantes a entrar y a los niños a treparse entre sus barras de acero pintadas de blanco. Wonderland, plantada en la plaza de entrada del edificio, es un desafío a la curiosidad, la inteligencia y la sensibilidad de quienes visitan Calgary.
Según Plensa, el cerebro es el lugar donde nacen los sueños, las ideas y la esperanza.
La transparencia de la estructura produce un contraste deliberado entre la monumentalidad de la pieza y la fragilidad humana, estableciendo un diálogo permanente con la arquitectura contemporánea del rascacielos The Bow, diseñado por Norman Foster. Desde su instalación, se ha convertido en uno de los grandes iconos urbanos y turísticos de Calgary.
Jaume Plensa i Suñé (Barcelona, España, 23 de agosto de 1955) es uno de los escultores contemporáneos más prestigiosos e influyentes del mundo. Su obra ha transformado el concepto de escultura pública mediante monumentales figuras humanas que invitan a la contemplación, el silencio y la introspección. Además de escultor, es dibujante, grabador, escenógrafo y diseñador de producciones operísticas.
Se formó en la Escuela de Artes y Oficios La Llotja y en la Escuela Superior de Bellas Artes de Sant Jordi, ambas en Barcelona. Desde comienzos de la década de 1980 ha desarrollado una intensa carrera internacional, residiendo y trabajando en ciudades como Berlín, Bruselas, París, Londres y Chicago, aunque mantiene su estudio principal en Barcelona.
La obra de Jaume Plensa gira en torno a la identidad humana, la memoria, el lenguaje, el silencio, los sueños, la espiritualidad y los nexos entre culturas.
Ha sido ganador de Medalla de Caballero de las Artes y las Letras de Francia (1993), Premio Nacional de Artes Plásticas de Cataluña (1997), Doctor Honoris Causa del School of the Art Institute of Chicago (2005), Premio Nacional de Artes Plásticas de España (2012), Premio Velázquez de las Artes Plásticas (2013), Premio Nacional de Grabado de España y diversos doctorados honoris causa en universidades de Europa y Estados Unidos.
Los críticos consideran a Jaume Plensa uno de los grandes renovadores de la escultura monumental contemporánea. Sus obras se encuentran en espacios públicos de Europa, Asia y América, forman parte de importantes colecciones de museos internacionales. Su capacidad para combinar escala monumental, delicadeza formal y profundidad filosófica ha hecho de él uno de los artistas españoles vivos con mayor proyección internacional.