Washington.- Un estudio publicado esta semana por el Banco de Desarrollo Interamericano (BID) subraya como principal desafío de Latinoamérica y el Caribe la limitada competencia en los mercados y asimismo que disminuir la fragmentación de los mismos y reforzar marcos regulatorios es secreto para afrontarlo con éxito.
“Si América Latina tuviera los niveles de competencia que se observan en economías más avanzadas, encontramos que el PIB per cápita podría ser de en torno a de un 11% más stop y por otra parte la desigualdad caería”, explicó en una rueda de prensa para presentar el noticia el economista líder del Departamento de Investigación del BID, Matías Busso.

Busso, uno de los autores de esta investigación que ha llevado dos primaveras y medio de trabajo, apunta asimismo que la competencia de los mercados de Latinoamérica y el Caribe es “sistemáticamente débil” conveniente a que éstos están en extremo concentrados, “aproximadamente cuatro veces más que en economías avanzadas».
Esos dos primaveras y medio de trabajo han cubo como fruto CompeteLAC, la primera cojín de datos de indicadores de competencia comparables para la región, que permite arrojar varias conclusiones de peso.
Las cifras muestran que, delante el panorama de competencia exigua, en las economías regionales prepondera la informalidad, la escasa productividad y una muy devaluación inversión en innovación y avance (el desembolso en I+D como porcentaje de las ventas…