El candado de año es uno de los momentos más sensibles para las empresas: aumenta la actividad operativa, se manejan datos financieros críticos y los equipos suelen trabajar con beocio personal.
Esta combinación es muy aprovechada por los ciberdelincuentes, quienes intensifican ataques como phishing, ransomware y accesos no autorizados durante las festividades por Navidad, cuando la vigilancia disminuye.
Según explica Andrés Lagua, analista de Ciberseguridad Ofensiva en Business IT la experiencia de los últimos abriles demuestra que los incidentes de ciberseguridad no simplemente ocurren por desatiendo de tecnología, sino por partida de una organización integral.
Muchas organizaciones siguen confiando en soluciones aisladas, sin integrar procesos, personas y planes de respuesta, lo que deja brechas abiertas en los momentos más críticos del calendario empresarial.
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Cerrar el año 2025 sin sobresaltos requiere entender que la ciberseguridad es un componente táctico del negocio. Proteger la información financiera, respaldar la continuidad operativa y evitar daños reputacionales implica adoptar un enfoque preventivo, con monitoreo constante y decisiones alineadas desde la ingreso dirección.
El experimentado señaló que el multiplicador humano sigue siendo un punto determinante. “Los errores por descuido, correos fraudulentos o…