Boca Chica es mucho más que un destino de recreación donde visitantes disfrutan del mar, sol, arena, pescado frito y yaniqueques. También se levantan historias de esfuerzo y superación protagonizadas por mujeres que han convertido el emprendimiento en el sustento de sus familias.
Tales son los casos de Wendy Sosa y Nathalie Sosa, dos madres emprendedoras que, desde sus restaurantes D’ Wendy Sabor y The Manuel SD Beach, han logrado sacar adelante a sus familias mientras enfrentan el desafío de equilibrar la maternidad con las exigencias de un negocio en una zona turística.
Nathalie
A sus 35 años, Nathalie administra junto a su esposo, sus padres y sus hermanos el restaurante familiar fundado por su padre hace aproximadamente seis décadas. Creció prácticamente entre mesas y clientes. Al principio solo acompañaba a su familia y jugaba en los alrededores del negocio, pero con el tiempo comenzó a ayudar a los camareros y aprendió a manejar la caja registradora.
Sin embargo, fue hace unos siete años cuando decidió integrarse de lleno a la administración del restaurante, reconocido por su variedad de mariscos, pescados y bebidas.
Restaurante «The Manuel SD Beach»
Cambia la vida
Madre de Natalia, de 11 años, y Axel, de 9, asegura que la maternidad transformó completamente su manera de ver la vida.
“Ser madre te cambia la vida. Uno valora a su madre, pero cuando te conviertes en mamá la valoras muchísimo más”, expresa.
Desde que tuvo a su primera hija a los 23 años, procura convertirse en ejemplo para sus hijos y ser una guía positiva para ellos.
“Trato de superarme y de ser un referente para ellos. Es un antes y un después en mi vida”, dice.
Nathalie junto a su familia
Un reto
Aunque reconoce que criar hijos en una zona costera representa retos constantes, asegura que la educación y los valores comienzan en el hogar. Una enseñanza de su madre la acompaña hasta hoy:
“Boca Chica no es quien está criando a mis hijos; soy yo”.
Pese a las largas jornadas de trabajo, hace todo lo posible por no perderse momentos importantes de la vida de sus hijos. Se define como una “mamá pollito”, siempre pendiente de cada actividad y etapa de crecimiento, apoyándose en su esposo y demás familiares para lograrlo.
En los momentos difíciles encuentra fortaleza en su fe y en el ejemplo de su madre.
Nathalie Sosa
“Sabemos que esto es un reto, pero mi mamá también lo vivió y dio frutos. Todos nos sentimos orgullosos de ella”, afirma.
Wendy
Igualmente en Boca Chica, Wendy Sosa también ha dedicado gran parte de su vida a sacar adelante a su familia desde su restaurante.
Desde hace 25 años administra D’ Wendy Sabor. Aunque cuenta con empleadas, le gusta involucrarse personalmente en la preparación de los alimentos y en la atención de los clientes.
Restaurante «D´ Wendy Sabor»
Madre de cinco hijos, recuerda que sus inicios no fueron fáciles.
“Fue difícil tener que dejar a mis niñas solas por mucho tiempo. Pero había que echar la batalla”, cuenta.
Su motor
Mientras trabajaba, se apoyaba en su hija mayor y otros familiares para el cuidado de sus hijos. Al regresar a casa, procuraba compensar el tiempo ausente dedicándoles atención y escuchando todo lo relacionado con su día.
Para Wendy, su familia es el motor que la impulsa a seguir adelante. Su mayor inspiración sigue siendo su madre, quien también dedicó su vida a un negocio similar.
“Aunque ya no está físicamente conmigo, ella es mi mayor orgullo y mi ejemplo”, expresa emocionada.
Recuerda que convertirse en madre a los 18 años le provocó miedo, pero también una felicidad inmensa.
“Mis hijos son mi complemento, mis amigos. Nos contamos todo”, dice.
Wendy en compañía de su familia
Siembra valores
Se considera una madre cercana, enfocada en mantener la comunicación y en sembrar valores como el respeto, la confianza y el amor a Dios.
Cuando enfrenta momentos difíciles, encuentra refugio en el apoyo de su compañero de vida y en el recuerdo de cómo su madre logró superar las adversidades para sacar adelante a su familia.
Su mayor deseo es ver a sus hijos alcanzar sus metas y mantenerse unidos.
“Que siempre estén juntos, como lo estamos ahora. Y que si un día yo falto, sigan siendo los mismos”.
También sueña con que alguno de ellos continúe el legado familiar y tome las riendas del restaurante en el futuro.
Wendy Sosa
Primero la familia
Ambas coinciden en un mismo mensaje para otras madres trabajadoras: no descuidar a sus hijos por un empleo o negocio.
“Primero la familia, luego el negocio”, expresa Wendy.
Mientras que Nathalie exhorta a las madres a disfrutar cada etapa de sus hijos.
“Traten de hacer su trabajo con amor, pero sin perderse ninguna etapa de los niños, porque cada una es valiosa. Y que siempre pongan su fe en Dios, porque con Dios todo lo podemos”.
Un antes y después
Emprendedoras de la zona participaron en capacitaciones de DP World sobre administración, ahorro, contabilidad y manejo financiero, con el objetivo de fortalecer la gestión de sus negocios y mejorar su organización económica.
Paulina Alcántara, presidenta de la Cooperativa de Producción, Trabajo y Servicios Múltiples de los Comerciantes y Empleados Costeros y Afines de Boca Chica (Cooplachica), explicó que varias participantes lograron reorganizar sus créditos, abrir cuentas bancarias y comenzar a recibir pagos mediante transferencias.
Paulina Alcántara, presidenta de la Cooplachica
Transformación
Para Nathalie y Wendy, el proceso representó cambios en la manera de manejar sus negocios y sus finanzas personales.
Participantes en capacitación de DP World
Nathalie comentó que antes no contemplaba la importancia de contar con un fondo de emergencia, pero que tras recibir orientación financiera comenzó a destinar ahorros para enfrentar situaciones imprevistas, como enfermedades o dificultades económicas.
Por su parte, Wendy indicó que la capacitación le permitió identificar debilidades en su negocio y mejorar la organización de sus finanzas, que anteriormente manejaba de forma desordenada.
