Más de una decena de agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) irrumpieron por error en la vivienda de una servidora del Poder Judicial y de un agente de la Policía Turística (Politur), en Ciudad Nueva, en un confuso activo que dejó como saldo una puerta destrozada, vecinos aterrados y la dignidad de una clan afectada sin exculpación alguna.
El despliegue de fuerza, calificado por residentes como un “aparataje inmoderado”, generó pánico entre los ocupantes de la casa, así como en vecinos y transeúntes que observaron con estupor la forma en que el organismo antinarcóticos actuó sin la debida certeza ni el cuidado procesal que exige la ley.
El hecho ocurrió el viernes en la calle Beller bajo un robusto aparataje de los miembros de la agencia antinarcótica, entusiasmo que congregó muchos vecinos del entorno, los cuales condenaron esa entusiasmo injustificada.
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Según denunciaron los afectados, los agentes buscaban a un individuo que reside en el mismo edificio, pero por error rompieron la puerta de otra vivienda, exponiendo a personas trabajadoras y reconocidas en su comunidad como honestas y sin vínculos con actividades ilícitas.
La situación no solo provocó indignación…