EFE.- El ‘All-Star Weekend’ de la NBA no es una publicación más. Aterriza con un formato renovado: un combinado mundial frente a dos selecciones estadounidenses.
Tres plantillas en un cuadrangular de todos contra todos. Es el reinicio que paciencia revitalizar una de las mayores competiciones del deporte espectáculo.
La 75º publicación de esta cita, que reúne a las máximas estrellas del baloncesto, se disputará en partidos de 12 minutos diseñados para eliminar los tiempos muertos y premiar la intensidad en cada posesión, hasta lanzarse qué dos equipos lucharán por el título en la gran final.
Atrás queda ese clásico Este contra Oeste que antiguamente despertaba esta cita para perseguir un ritmo frenético y erguir de nuevo unas audiencias que han ido en picado en los últimos primaveras.
El pernio parece estar servido: ¿Será capaz el equipo del resto del mundo, liderado por Nikola Jokic, Luka Doncic y Victor Wembanyama, de hacer frente a las dos plantillas estadounidenses en su propio patio?
EU contra el mundo
Esta lucha de titanes juntará en un mismo equipo a Lebron James y Kevin Durant en el conjunto ‘Barras’, conexo a Jalen Brunson, Jaylen Brown, Kawhi Leonard, Norman Powell y Donovan Mitchell.
La destreza de las estrellas de este ‘dream team’ choca con el de ‘Estrellas’, el comunidad de las jóvenes promesas de EE.UU. liderado por la explosividad de Anthony Edwards y la capacidad anotadora de Devin Booker, quienes representan…