Pongan el morisoñando a enfriar, porque Austin Wells acaba de desatar su furia ofensiva.
El receptor de los Yankees castigó una recta en el cuarto episodio, depositándola con autoridad detrás de la verja del jardín derecho.
Este cuadrangular solitario el quinto que registra en lo que va de calendario no es casualidad; nos trae a la memoria aquel impacto ofensivo que Wells desplegó en el pasado Clásico Mundial.
El tablazo de Wells, que colocó la pizarra 7-3 en ese instante, fue apenas el comienzo de una embestida neoyorquina que terminó arrollando 12-4 a Tampa Bay.
El protagonista de la jornada fue Ben Rice, quien conectó dos vuelacercas y empujó cinco anotaciones, frenando la mala racha y asegurando que la serie de cuatro encuentros terminara a puras tablas.
Un respiro de aire fresco para los Yankees en plena batalla por la división.