León XIV realizó entonces un fuerte llamamiento «a todos los responsables para que liberen inmediatamente a los rehenes».
El papa León XIV mostró su preocupación por la situación en Haití y pidió la liberación inmediata de los rehenes y ayuda concreta de la comunidad internacional para que los haitianos puedan vivir en paz, en un llamamiento al final del rezo dominical del ángelus en la Plaza de San Pedro.