SANTO DOMINGO.- El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) elevó a 20 las provincias en alerta amarilla y redujo a 7 las que se encuentran en alerta verde, debido a las lluvias que continúan afectando el país, acompañadas de tormentas eléctricas, ráfagas de viento, posibles deslizamientos de tierra e incluso caída ocasional de granizo.
En las primeras horas de la mañana de este jueves, el organismo había colocado 26 provincias en alerta. Sin embargo, en su informe de la tarde, actualizó la cifra a 27 demarcaciones: 19 provincias y el Distrito Nacional en alerta amarilla, y 7 en alerta verde.
Las provincias en alerta amarilla son: Santo Domingo, San José de Ocoa, Distrito Nacional, Santiago Rodríguez, San Pedro de Macorís, Monte Cristi, Hermanas Mirabal, Santiago, Puerto Plata, Monseñor Nouel, La Altagracia, San Cristóbal, Monte Plata, La Romana, Duarte (especialmente el Bajo Yuna), El Seibo, Hato Mayor, La Vega, Sánchez Ramírez y Espaillat.
Mientras que en alerta verde se encuentran: María Trinidad Sánchez, Valverde, Independencia, Samaná, Dajabón, Elías Piña y San Juan.
“El COE aumenta a 19 provincias y el Distrito Nacional en alerta amarilla y mantiene 7 en verde, debido a que el INDOMET y el INDRHI establecen que este jueves una masa de aire con alto contenido de humedad, influenciada por el viento y los efectos de una vaguada, provocará incrementos nubosos significativos, acompañados de aguaceros moderados a fuertes, que serán más intensos después del mediodía, con tormentas eléctricas, ráfagas de viento, deslizamientos de tierra en ocasiones e incluso posibles granizos”, indica el informe.
Ante esta situación, las autoridades recomiendan a la población abstenerse de cruzar ríos, arroyos y cañadas con alto volumen de agua, así como evitar el uso de balnearios en las provincias bajo alerta.
De igual forma, en la costa atlántica, el INDOMET exhorta a los operadores de embarcaciones frágiles, pequeñas y medianas a navegar con precaución cerca del perímetro costero, sin aventurarse mar adentro, debido a vientos anormales y oleaje peligroso. En la costa caribeña, las condiciones permanecen sin restricciones.