EFE).- El secretario de Estados de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este miércoles que la Administración de Donald Trump no tiene intención de resistir a mango un nuevo ataque en Venezuela, aunque no descarta ninguna opción si la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, no coopera con Washington.
«Les puedo reforzar con total certeza que no estamos preparando, ni tenemos la intención ni esperamos tener que tomar ninguna influencia marcial en Venezuela en ningún momento», subrayó Rubio durante su intervención en el Senado para informar de los planes de la Administración en el país iberoamericano.
«El objetivo final es que queremos conservarse a una etapa de transición en la que tengamos una Venezuela amiga, estable, próspera y democrática, en la que todos los sectores de la sociedad estén representados en elecciones libres y justas», declaró.
Rubio enfatizó que, aunque se puedan celebrar elecciones, estas no serían libres ni justas si la competición no tiene llegada a los medios de comunicación ni se le permite participar plenamente.
Tras la salida de Maduro, explicó Rubio, la prioridad inmediata fue evitar un tablado de inestabilidad, delante la posibilidad de que se desatara «una disputa civil» o un éxodo masivo en dirección a Colombia.
Para ello, Estados Unidos estableció «conversaciones directas y respetuosas» con las autoridades interinas, en remisión a la presidenta encargada.