Esta inflamación de la conjuntiva puede presentarse con síntomas como enrojecimiento ocular, picor, lagrimeo o secreción, explica.
El baño en piscinas, la exposición prolongada al sol o el contacto con alérgenos como el polvo o el polen incrementan la incidencia de conjuntivitis durante los meses estivales, señala el jefe del Servicio de Oftalmología de HM Hospitales en la provincia de Málaga, el doctor Salvador Molina.
Esta inflamación de la conjuntiva puede presentarse con síntomas como enrojecimiento ocular, picor, lagrimeo o secreción, explica. Por ello, recomienda mantener una adecuada higiene ocular, evitar frotarse los ojos con las manos sucias y usar gafas de natación para reducir el riesgo de infección.
Asimismo, afirma que «es importante limitar el uso de lentes de contacto en ambientes húmedos y utilizar gafas de sol homologadas con protección ultravioleta», ya que, de lo contrario, puede desencadenar en infecciones oculares graves como la queratitis, una inflamación de la córnea que puede agravarse por el uso prolongado de lentillas, el baño en el mar o la piscina con ellas puestas y la exposición a productos químicos