Universitarios con alta dependencia de la IA dejan todo para después
Santo Domingo.– Los estudiantes universitarios dominicanos que más dependen de la inteligencia artificial (IA) tienden a procrastinar más (ser más dejados), según determinó un estudio de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), que analizó los patrones de uso de esta tecnología en 806 jóvenes con una edad promedio de 28 años.
La investigación, titulada «Perfiles latentes de dependencia a la inteligencia artificial en universitarios: relación con la procrastinación académica y el pensamiento crítico», identificó tres perfiles entre los participantes: baja dependencia, con el 55.4% de la muestra; dependencia moderada, con el 32.5%; y alta dependencia, con el 12.1%.
El perfil de baja dependencia se caracterizó por puntuaciones reducidas en todos los indicadores evaluados.
El grupo de dependencia moderada mostró como rasgo distintivo el temor al reemplazo de habilidades personales, mientras que el perfil de alta dependencia evidenció una mayor necesidad de validación constante por parte de la IA y una percepción más intensa de sustitución de capacidades propias.
¿Qué es la procrastinación?
La procrastinación es el hábito o acción de posponer deliberadamente tareas o responsabilidades importantes, sustituyéndolas por otras actividades más irrelevantes pero placenteras a corto plazo.
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Aunque se asocia comúnmente con la pereza, suele ser un mecanismo de defensa del cerebro para evitar el estrés, la ansiedad o el miedo al fracaso.
El estudio parte de la premisa de que la inteligencia artificial no impacta de manera homogénea a todos los estudiantes. «Utilizamos un enfoque personocéntrico basado en análisis de perfiles latentes, una técnica que permite identificar grupos con patrones diferenciados de comportamiento y necesidades específicas de acompañamiento», explicó el investigador Jairo Espinal, durante el XXI Congreso Internacional de Investigación Científica organizado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT).
Procrastinación y el efecto de «postergar con IA»
Uno de los hallazgos más relevantes fue que la procrastinación académica aumentó de manera gradual según el nivel de dependencia de la IA.
Los estudiantes con baja dependencia presentaron los niveles más reducidos de procrastinación, mientras que quienes integraban el perfil de alta dependencia mostraron los niveles más elevados.
«Los resultados sugieren que, en algunos casos, la inteligencia artificial podría facilitar una forma de ‘postergación estratégica’, en la que los estudiantes retrasan el inicio de sus tareas al anticipar que podrán delegar parte del trabajo cognitivo en estas herramientas cerca de la fecha límite», señaló Espinal.
Pensamiento crítico: sin diferencias entre perfiles
En contraste, el pensamiento crítico no mostró diferencias significativas entre los perfiles de dependencia identificados, lo que sugiere que una mayor dependencia de la IA no se traduce de forma directa en menores niveles de pensamiento crítico.
Los investigadores plantean que esta relación podría estar mediada por otros factores, como la procrastinación, la fatiga cognitiva o la tendencia a delegar procesos mentales en herramientas tecnológicas.
El estudio concluye que la dependencia de la IA no se distribuye de forma uniforme entre los universitarios y que existen perfiles diferenciados que requieren estrategias específicas de apoyo.
Sus resultados, señala la investigación, podrían contribuir al diseño de políticas universitarias que promuevan un uso responsable de la IA, incorporando estrategias de autorregulación, alfabetización crítica y acompañamiento académico.
La investigación fue desarrollada por Jairo Espinal-Martínez y Leuny Ortiz-González, con la participación de las egresadas Jennifer Hernández, Karla de los Santos y Ana María Quiñones, todos de la PUCMM.